• Imprimir

Nuestro deber: luchar por un mejor futuro que por derecho nos pertenece
Ayda L. Carvajal - Grado 2013-92


Colombia, en una constante guerra interna, entregados  a la lucha por salir del yugo esclavizador, no sabemos a quienes debemos obedecer, si a un gobierno federalista o centralista, no tenemos el carácter para gobernarnos nosotros mismos, es tanto así que vivimos un espacio de tiempo al que llamaron patria Boba.

Se generó, entonces, un conflicto por la mala distribución de los recursos económicos pues no se está invirtiendo en lo que en realidad es importante y necesario para nuestra nación.


Existen muchas cosas más importantes en las cuales el pueblo debe tomar conciencia, tener muy claro y presente que es lo que en realidad queremos y para que lo queremos. Uno de los problemas  de tantos que tenemos en el desempleo, el estado no está generando las suficientes oportunidades de trabajo para la ciudadanía y esto hace que los colombianos recurran a las armas como forma de empleo. Otro de los problemas de nuestra sociedad es el mal uso de las tecnologías que están influyendo en los jóvenes acabando con su pensamiento futuro, nos hemos olvidado de que todo en la vida tiene un proceso a seguir para tener magníficos resultados.


Al estado colombiano solo les interesa el dinero, hacer que el colombiano se conforme con las pocas migajas que él da. La violencia es invisible a través de la norma, todos tenemos derechos, pero hoy día el deber es mucho más importante que el derecho, es hora de manifestarse para hacer valer lo que por derecho nos corresponde y defender lo nuestro. El estado dice que son acciones de terroristas y la solución que le da es mandar sus fuerzas armadas para que ellos a su manera le den solución al problema, decir la verdad es un delito que se paga con nuestra propia vida. El miedo a la muerte se ha apoderado de todos nosotros  y es el que no nos deja mirar mucho más allá para poder plantear una paz donde no existan las armas donde el miedo se borre de nuestra mente.


Para que en Colombia se acabe el conflicto armado y se haga una paz para todos, el estado debe tener en cuenta la voz del pueblo colombiano tanto de las comunidades de indígenas, las comunidades afro, en fin, todos, por que el estado no está teniendo en cuenta las opiniones de los demás. Los colombianos no debemos dejar que la violencia acabe con nuestros sueños de superación. Los jóvenes debemos participar para presentar al estado una propuesta transformadora al conflicto armado que no es solo económico sino también social. Necesitamos romper las organizaciones ponerle un punto final al conflicto armado y no dejar romper nuestra ideas y pensamientos. La impunidad es el objetivo de la violencia. Todos debemos contribuir a crear una paz estructural donde haya una trasformación de la política económica y social. Que los pueblos colombianos sean escuchados en la Habana, que la opinión del pueblo no sea superficial para este convenio que se está haciendo con las FARC. Todos debemos construir un futuro paso a paso, plantearnos un proceso y hacer que las decisiones del estado nos beneficien a todos, no dejar que el estado cree esa paz negativa, que es  la que al estado más le conviene, que en su posición de no generar empleo, educación, servicios públicos, solo quiere ser el dueño de un monopolio que cada día nos hunde más en la pobreza.


Ante todo este conflicto solo nos queda luchar por nuestros ideales y derechos, no dejarnos oprimir por el estado, alzar nuestra voz y hacer sentir que nosotros los jóvenes aún estamos de pie y que vamos a luchar por un mejor futuro que por derecho nos pertenece.